El estrés térmico es una de las condiciones fisiopatológicas más frecuentes y subestimadas en medicina veterinaria, especialmente en climas cálidos, zonas tropicales o durante olas de calor. Puede afectar tanto a animales de compañía como a animales de producción y de investigación, generando alteraciones clínicas y, muy importante, cambios significativos en los resultados de laboratorio.
Comprender cómo el estrés térmico impacta en el hemograma, la bioquímica y las pruebas de coagulación es clave para evitar interpretaciones erróneas y mejorar la toma de decisiones clínicas.
¿Qué es el estrés térmico?
El estrés térmico ocurre cuando el animal no puede disipar adecuadamente el calor corporal y su temperatura interna se eleva por encima de los valores fisiológicos normales.
Puede producirse por:
- Altas temperaturas ambientales
- Alta humedad
- Falta de ventilación
- Transporte prolongado
- Ejercicio intenso en clima cálido
En especies como perros braquicéfalos, aves, porcinos o camélidos sudamericanos, el riesgo puede ser aún mayor.
Impacto en el laboratorio
Ya sea que envíen sus muestras a un laboratorio o que procesen sus propias muestras en su laboratorio in-house, el calor puede generar alteraciones transitorias que simulan patología:
- Hematología
El hemograma es una de las pruebas más sensibles a cambios fisiológicos inducidos por estrés térmico.
- Hemoconcentración: Esto puede confundirse con policitemia si no se correlaciona clínicamente. La deshidratación secundaria al golpe de calor genera:
- ↑ Hematocrito (HCT)
- ↑ Hemoglobina (HGB)
- ↑ Recuento de eritrocitos (RBC)
- Leucograma de estrés
El aumento de cortisol endógeno puede provocar:
- Neutrofilia
- Linfopenia
- Eosinopenia
- En casos severos puede observarse incluso leucocitosis marcada por inflamación sistémica.
- Plaquetas
- Trombocitopenia por consumo
- Agregación plaquetaria
- Alteraciones asociadas a CID (coagulación intravascular diseminada)
- Analitos de función renal
- ↑ Urea (BUN)
- ↑ Creatinina
Por hipovolemia y disminución de perfusión renal. - Enzimas musculares
- ↑ CK (creatina quinasa)
- ↑ AST: Debido a daño muscular por hipertermia.
- Función hepática
- ↑ ALT
- ↑ ALP
- ↑ Bilirrubina
- Electrolitos
- Alteraciones en sodio y potasio
- Acidosis metabólica
- ↑ Lactato
- Coagulación intravascular diseminada (CID)
- Prolongación de PT y aPTT
- ↓ Fibrinógeno
- ↑ Productos de degradación de fibrina
Mejorar la fase preanalítica
El estrés térmico no solo afecta al paciente, también puede alterar la muestra:
- Muestras mal refrigeradas → hemólisis
- Retrasos en procesamiento → alteración de glucosa y lactato
- Coágulos en tubos con anticoagulante mal mezclado
Un correcto manejo preanalítico es fundamental para evitar resultados falsamente alterados.
Interpretación clínica: la clave está en el contexto
Ningún parámetro debe interpretarse de forma aislada. Ante sospecha de estrés térmico, es recomendable:
- Correlacionar con temperatura corporal
- Evaluar estado de hidratación
- Repetir pruebas tras estabilización
- Monitorear tendencias más que valores únicos
En clínicas veterinarias y laboratorios que trabajan con analizadores hematológicos y bioquímicos automatizados, el seguimiento seriado es una herramienta poderosa para evaluar evolución y respuesta al tratamiento.
Conclusión
Es importante comprender que muchas de estas alteraciones laboratoriales no necesariamente indican un daño orgánico primario establecido, sino que pueden representar una respuesta fisiológica adaptativa —o una disfunción temprana— frente al estrés térmico.
Por ello, la interpretación adecuada de los resultados debe ir más allá de los valores aislados e integrar siempre el cuadro clínico completo: grado de hidratación, estado de perfusión tisular y presencia de factores de riesgo como braquicefalia, obesidad, edades extremas o enfermedad cardiorrespiratoria previa.
Durante olas de calor, la correlación clínico-diagnóstica y el monitoreo seriado adquieren un papel fundamental. Solo a través del seguimiento evolutivo es posible distinguir entre cambios funcionales potencialmente reversibles y una lesión orgánica verdadera que requiere intervención intensiva.

